Esta vez escribo ya desde Madrid, llegué ayer a las 18 horas a Barajas después de 12 horas de vuelo contando las 4 de escala en Casablanca. El viaje fue tranquilo, si no es porque el control de equipajes de Cotonou me hizo dejar dos botellas de un litro de Sodabi, un licor local que se hace a base de plantas. Me digeron que la compañía prohibe viajar con él en la maleta porque no esta especificado en grado de alcohol y que además puede ser inflamable, vale, me lo creo, pero vamos que el resto de chicas paso sin ningún problema y un chico francés que vino justo después de mi le dejaron pasar. Esto funciona así, hay una norma pero si les pagas o les comes un poco la oreja, se les olvida la norma y ya esta!!en fin, una pena, pero bueno, lo demás ha llegado bien.
Los últimos días han estado cargados de emociones, despedidas y recuerdos. El sábado pasé el día en Cotonou con la responsable del museo, Mireille, su marido y sus hermanas, fuimos a un funeral (los funerales, bodas y bautizos son la única distracción que tienen). al igual que la otra vez, no paramos de comer, y esta vez hasta baile, sisi baile en un funeral. Había música y el animador del cotarro empezo Yovo Yovo baila, y claro, no neceiste mucho más, me lance a la pista a mover brazos, piernas, hombros, culo y todo al mismo tiempo, debé de hacerlo bien porque me gané 1000 FCFA (ya os conté que cuando alguien baila o canta bien se les da dinero, se pasa de la frente del que te lo da a la frente del que lo recibe). Después del funeral nos dimos un gran paseo por Cotonou, a lo largo de la desembocadura de la laguna, y andando andando llegamos a Dakptopa, el mercado más grande de la parte Oeste de África. ya habíamos estado pero nunca dentro de él, qué locura de verdad, entre coches, motos, gente, mujeres con mercacía en la cabeza, comida, etc. etc. Todo esta organizado por géneros, fuimos a la parte de las telas, la primera parte pertenece a los pakistaníes, libaneses, indios, etc., después esta la parte de los nigerianos (la mafia africana) y después la parte los benineses, togoleses, burkinos, etc. En fin, una pasada, una pena que no pueda hacer fotos, pero ya os dige tb que no les gusta nada que se fotografía ni si quiera la mercancía, pero bueno, tendréis que ir a verlo, ejeje. El día acabó con una copa de despedida. A las 3 de la mañana me pasó a buscar un coche y me llevó al aeropuerto, allí cogí el vuelo a las 6h35′ y dige hasta pronto a esta tierra que me ha permitido vivir una experiencia maravillosa. El viaje tranquilo, estaba junto a la ventana lo que me permitió ver un poco el paisaje, que cambio del verde de los países cercanos al mar a el amarillo terroso del desierto.
Se me ha hecho raro abrir el grifo y poder beber agua, ducharte y tener agua caliente, dormir en una cama sin mosquitera, comer alcachofas y tortilla de patatas, comprar comida con un precio fijo y no tener que regatear con el vendedor, en fin, todo aquello que no he tenido durante dos meses. Lo he echado de menos, pero no me puedo quejar, ha sido fantástico a pesar de saber que comería una vez más arroz con pescado, que tendría que pelearme con el conductor del zem para ir al banco y que algún beninés no me pediría el télefono para entrar en contacto. He tenido la suerte de pasar allí dos meses, lo qye me ha permitido conocer un poco mejor como funciona la sociedad beninsea, pero tendré que volver, todavía que mucho que aprender.
Hasta pronto Benin, nos vemos!!


























